Beta y Manto se presenta como una compleja y enriquecida síntesis de metáforas, donde confluyen elementos del lenguaje, la geología, la espiritualidad y la filosofía, siendo una reflexión que propone que el territorio geológico es un espejo de nuestro universo personal, donde la materia y el espíritu se funden en una sola esencia: La búsqueda del tesoro interno a través del paisaje.