Proyecto 16 surge como una reflexión en torno a los tocapus incaicos, módulos cuyo lenguaje visual vinculan el plano celestial, el terrenal e inframundo. A partir de este concepto, trabajé mis imágenes yuxtaponiéndolas, y como resultado obtuve una serie de 16 módulos cuadrados de múltiples lecturas que configuran un nuevo lenguaje visual. La creación de estos módulos permite la articulación de formas variables, generando una dinámica que desafía e invita a una constante reinterpretación de la obra.